Quizás por ahí, más de alguna vez, nos hemos preguntado, ¿cuál es la diferencia entre lo que soñamos y aquello que llamamos realidad?, pues bien, una de las respuestas que oí un día fue algo muy similar a lo siguiente:
"La diferencia está en la conciencia, en cómo me doy cuenta de mi propia existencia."
Me pareció una respuesta bastante extraña y probablemente poco acertada y, quizás simplemente por una opinión personal sin mayor fundamento.
1º En un sueño, ¿a qué nos referimos con no tener conciencia de uno mismo?. Si viviésemos constantemente en un sueño quizás podríamos aprender a conocernos mejor, algo así como ... tomar conciencia de nuestra existencia en el sueño. De esta manera, si viviésemos tanto tiempo en el sueño como hemos vivido nuestra "realidad", ¿cómo afirmamos que esto que llamamos realidad es también un sueño, en el cuál, hemos aprendido a conocernos mejor?
2º Yo en mis sueños, sé que estoy soñando. De alguna u otra manera, he creado mapas en mis sueños, ciudades, calles, e incluso circunstancias que se reiteran. De esta manera, puedo reconocer aspecto irreales e inferir que es un sueño.
Bien, siguiendo un poco con la lógica del sueño, he pensado en que, todas aquellas personas que "habitan" en mis sueños, son de alguna manera, conocidos míos, digamos, tenía una idea previa antes de crear un mapa visual en mi sueño.
Aún así, estos individuos son totalmente independientes de mi. Con esto quiero decir, por ejemplo, que no puedo leer sus mentes o predecir sus movimientos, los percibo al igual que en "la realidad". De esta manera, cada "ente" de mis ueño es un ente independiente de mi, es decir, libre de acto e impredecible.
Sin embargo, siendo estos "entes" independientes de "mi" (digamos, de mi yo onírico) están dentro de mi "cabeza", son creados por mi, son un mapa visual de mi propia cabeza. De esta manera, no son realmente libres o independientes, porque aunque mi "yo" del sueño no los pueda controlar, los controla mi "yo" de la "realidad", es decir, son como marionetas, actores, picturas, dibujos hechos por mi, soy yo quien determina cada paso, cada mirada, cada comportamiento. Es así, como puedo llegar a la cuestión, ¿no será que, por ejemplo, la muerte es un despertar del ser mismo, del verdadero ser?
O por ejemplo, quizá, yo - así como todos ustedes, exceptuando uno/una/"algo"/Dios/whatever - creemos ser seres independientes, que se van desarrollando a medida que transcurre esta "vida", siendo que en realidad, estamos controlados por otra persona/cosa/Dios/whatever.
¡El sueños de Dios!
Si fuese así, entonces esta especie de Dios a quienes muchos describen, sí sería un "algo" que sabe y predice todos nuestros movimientos, que nos conoce mucho - quizás demasiado - y que, puede determinar cuando nacemos y cuando morimos ( dependiendo de sus propios miedos, necesidades o curiosidades ).
"Dios los creo a su imágen y semejanza"
Es claro que no todos nos vemos físicamente iguales, pero podríamos llegar a pensar que estamos hechos de una misma sustancia, de la misma sustancia con la cual este "Dios" se ha creado a sí mismo en esta "realidad".
La misma sustancia de un sueño, la misma sustancia con la que éste se compone.
"Pide y recibirás"
Esto me suena a la ley de atracción y así mismo a "mandar" señales a la "cabeza" de este "Dios", para que, de alguna u otra forma, pueda crear nuevos mapas que contengan como uno de sus contenidos, aquello que hemos pedido, algo así como un inconsciente. Un inconsciente que nos puede tanto favorecer como perjudicar, pero ... ¿bajo qué argumento?, bajo el argumento de Dios, bajo sus propios valores, bajo lo que Él considera bueno o malo. :S
Bien, más interrogantes, se las propongo a ustedes :)
¿Qué pasaría si Dios despertara?
¿De dónde saca Dios la imágen de nosotros?, es decir, ¿existe un "verdadero yo" y nosotros no somos más que una copia de "nosotros" CREADA por Dios? :/
Si no es Dios, ¿podríamos ser nosotros mismos?
o más personal, ¿soy yo la que he soñado todo esto?, y sería entonces cierta, de alguna u otra la leyd e atracción, ya que, imaginando aquello que queremos (o no queremos ) se va creando un mapa en la mente del "verdadero yo" que se va reproduciendo de a poco en esta "realidad" que quizás no es más que un sueño en el cual sub-soñamos.