lunes 19 de octubre de 2009

Días pasados

Recuerdo una niña, no tenía problema en exponer sus emociones y opiniones. No comprendía ella, a su corta edad, como es que podía existir gente que no expresara aquello que sentía, que no compartiera sus experiencias u opiniones, que no estuviese dispuesta a intercambiar vidas por un momento.
Ella, para mí madura y llena de vigor, saltaba, reía y contagiaba.
No entiendo cómo es que esa bella y tierna niña es la misma mujer que hoy no se atreve a pronunciar un saludo.

domingo 18 de octubre de 2009

Difamar

En mis sueños hay una persona que usa mi imágen y recorre mis recuerdos para reaccionar como yo jamás lo haría.

Ese, ese es el gusto elegido.

Me gustan las despedidas, la presión en el estómago que te hace decir o hacer cosas antes de que todo termine. Conozco gente que le impulsa a decir 'te quiero'. Y aveces se transforma en la instancia para decirlo y se espera con tantas ansias.

miércoles 29 de julio de 2009

Húmedo

Ella tenía una sonrisa vacía.
Por supuesto, no se sentía bien y tenía esa incómoda sensación de tener aire, mucho aire acumulado dentro del cuerpo y sobretodo en la cabeza. Cerca de sus ojos sentía una presión.

Podía sentir humedad pero la controlaba, quería ser arena, seca y entre el desierto, solitario y tranquilo, descansar como no lo había hecho en mucho tiempo.

Quiso gritar. Notó que si lo hacía todos fijarían sus ojos en ella como armas a punto de expulsar una bala de calibre peligroso. Mejor no, no quería llamar la atención.
Quiso llorar. Pero mejor no, siempre aparece alguien a quien no esperas y peor aún, que no quieres que te vea así, como un evangélico, alguien que te odia, etc.
Quiso correr y le flaquearon las piernas.
Quiso abrazar y no encontró a nadie con expresión amigable.

Optó por ir a las espaldas de todos.
Se sentó
Y lloró.

domingo 26 de abril de 2009

Con voz de callada

Como si el mundo sólo fuesen voces, ruidos.
Desapareció pero siguió teniendo cuerpo.
Y el cuerpo, infiel, imbécil como siempre, la delató.

Ella, él, qué importa, si siendo incorpóreo eso da igual.

miércoles 22 de abril de 2009

El sueño de Dios

Quizás por ahí, más de alguna vez, nos hemos preguntado, ¿cuál es la diferencia entre lo que soñamos y aquello que llamamos realidad?, pues bien, una de las respuestas que oí un día fue algo muy similar a lo siguiente:


"La diferencia está en la conciencia, en cómo me doy cuenta de mi propia existencia."

Me pareció una respuesta bastante extraña y probablemente poco acertada y, quizás simplemente por una opinión personal sin mayor fundamento.

1º En un sueño, ¿a qué nos referimos con no tener conciencia de uno mismo?. Si viviésemos constantemente en un sueño quizás podríamos aprender a conocernos mejor, algo así como ... tomar conciencia de nuestra existencia en el sueño. De esta manera, si viviésemos tanto tiempo en el sueño como hemos vivido nuestra "realidad", ¿cómo afirmamos que esto que llamamos realidad es también un sueño, en el cuál, hemos aprendido a conocernos mejor?
2º Yo en mis sueños, sé que estoy soñando. De alguna u otra manera, he creado mapas en mis sueños, ciudades, calles, e incluso circunstancias que se reiteran. De esta manera, puedo reconocer aspecto irreales e inferir que es un sueño.

Bien, siguiendo un poco con la lógica del sueño, he pensado en que, todas aquellas personas que "habitan" en mis sueños, son de alguna manera, conocidos míos, digamos, tenía una idea previa antes de crear un mapa visual en mi sueño.

Aún así, estos individuos son totalmente independientes de mi. Con esto quiero decir, por ejemplo, que no puedo leer sus mentes o predecir sus movimientos, los percibo al igual que en "la realidad". De esta manera, cada "ente" de mis ueño es un ente independiente de mi, es decir, libre de acto e impredecible.
Sin embargo, siendo estos "entes" independientes de "mi" (digamos, de mi yo onírico) están dentro de mi "cabeza", son creados por mi, son un mapa visual de mi propia cabeza. De esta manera, no son realmente libres o independientes, porque aunque mi "yo" del sueño no los pueda controlar, los controla mi "yo" de la "realidad", es decir, son como marionetas, actores, picturas, dibujos hechos por mi, soy yo quien determina cada paso, cada mirada, cada comportamiento. Es así, como puedo llegar a la cuestión, ¿no será que, por ejemplo, la muerte es un despertar del ser mismo, del verdadero ser?
O por ejemplo, quizá, yo - así como todos ustedes, exceptuando uno/una/"algo"/Dios/whatever - creemos ser seres independientes, que se van desarrollando a medida que transcurre esta "vida", siendo que en realidad, estamos controlados por otra persona/cosa/Dios/whatever.

¡El sueños de Dios!

Si fuese así, entonces esta especie de Dios a quienes muchos describen, sí sería un "algo" que sabe y predice todos nuestros movimientos, que nos conoce mucho - quizás demasiado - y que, puede determinar cuando nacemos y cuando morimos ( dependiendo de sus propios miedos, necesidades o curiosidades ).

"Dios los creo a su imágen y semejanza"
Es claro que no todos nos vemos físicamente iguales, pero podríamos llegar a pensar que estamos hechos de una misma sustancia, de la misma sustancia con la cual este "Dios" se ha creado a sí mismo en esta "realidad".
La misma sustancia de un sueño, la misma sustancia con la que éste se compone.

"Pide y recibirás"
Esto me suena a la ley de atracción y así mismo a "mandar" señales a la "cabeza" de este "Dios", para que, de alguna u otra forma, pueda crear nuevos mapas que contengan como uno de sus contenidos, aquello que hemos pedido, algo así como un inconsciente. Un inconsciente que nos puede tanto favorecer como perjudicar, pero ... ¿bajo qué argumento?, bajo el argumento de Dios, bajo sus propios valores, bajo lo que Él considera bueno o malo. :S

Bien, más interrogantes, se las propongo a ustedes :)
¿Qué pasaría si Dios despertara?
¿De dónde saca Dios la imágen de nosotros?, es decir, ¿existe un "verdadero yo" y nosotros no somos más que una copia de "nosotros" CREADA por Dios? :/
Si no es Dios, ¿podríamos ser nosotros mismos?
o más personal, ¿soy yo la que he soñado todo esto?, y sería entonces cierta, de alguna u otra la leyd e atracción, ya que, imaginando aquello que queremos (o no queremos ) se va creando un mapa en la mente del "verdadero yo" que se va reproduciendo de a poco en esta "realidad" que quizás no es más que un sueño en el cual sub-soñamos.

domingo 5 de abril de 2009

Propiedad Privada

Porque si no veo lo que tengo, no puedo elegirte.
Si eres el único, no es una elección.
Porque si cierro la puerta, sólo estás tú, y no puedo decirte que eres el mejor, si no hay nadie más, amor, ¿CÓMO?, cómo he de coronarte, como he de seleccionarte si eres el único.
Amor, cielo, querido, no eres el único.
Yo no he cerrado mis puertas, no he cerrado mis ventanas para dejar de ver.

No mires allá, yo puedo contarte mi versión.
Yo puedo contarte, yo puedo relatar lo desastroso, lo vulgar y horrendo que es afuera.
-Dijo él-
No, mi vida. No quiero tu versión, no quiero tus ojos, no quiero tu boca ni todo tu ser.
Tenlo tú, con tu escencia en tu existencia. Lúcete.

No eres el mejor del mundo, para el mundo.
No, cielo. No eres la mejor opción para mí, no sé cuál es. Ni siquiera sé si existe algo semejante.
Eres esa escencia, esa mescolanza de cualidades (que algunos incrédulos clasifican de virtudes y defectos) que me encantan, que recuerdo todo el día, porque en su conjunto te conforman a ti.
Porque no es la ternura, es TU ternura.

Te amo.
No voy a apatarlos, porque sin más cartas, ¿cómo he de saber que quiero que seas tú?